concurso micro cuentos

GANADOR 2011:
LA ELECCIÓN
Jesús Lozano
-¿Se decide?
-Estoy abrumada, son tantas opciones.
-Ilimitadas, me temo.
-¿Ha estado en Marte?
-Buff, hace doscientos años.
-Entonces, no sabrá cómo estará el clima dentro de unos cinco siglos… Quisiera asistir a la Declaración de Independencia.
-Déjeme consultarlo… Fue en Monte Olimpo ¿no?
-Querrá decir será.
-Sí, claro.
-Perdone la corrección, soy post-historiadora.
-Uff, tifones y tormentas eléctricas.
-Deje, deje… ¿Algo con playita y buen clima?
-Pearl Harbour 1941, ¡está en oferta!
-Estupendo.
-¿Fechas?
-La salida la quiero el año pasado y la vuelta para mañana, que tengo partida de Bacará con las chicas y me muero por contarlo.
FINALISTAS 2011:
DIARIO DE PHILEAS FOGG
José Miguel Colmenero
Día 7 de 80. 11.00 horas ante meridiem. Nos encontramos en Suez dispuestos a embarcar rumbo a Bombay. El plan de viaje va según lo previsto. 11.13 horas ante meridiem. Cambio de planes: regresamos a Londres. Jean Passpartout cree que se dejó encendida la luz del recibidor. En momentos como este, cambiaría gustoso mi pertenencia al Reform Club porque mi despistado e inepto mayordomo fuera un gato y yo un león para acabar con él sin remisión.
TREN CON DESTINO A CASA
Amaia Guerrero
Había sido una obsesión toda su vida. Coger el primer tren. Llegar a cualquier lugar. Lejos. Abrió la puerta del comedor justo cuando su madre comenzaba a servir la sopa. Se sentó. No habló nunca a nadie de su viaje.
DISPARO A TRAICIÓN
Ignacio Medina
Entré, apunté y disparé. No fue un disparo certero, pero sí lo suficientemente bueno para que su cara se desfigurara completamente. Puede sonar sádico, pero eso era exactamente lo que pretendía: ver su cara deformada.
Cada vez que lo recuerdo, sonrío, pero a la vez me apena no poder volver a repetirlo. Ya no podré volver a sorprenderla así.
Sin duda, fue la mejor foto de aquellas aburridas vacaciones en la playa.
EL VIAJE SORPRESA
Carmen Fernández Marinas
-¡Xavi, tengo una sorpresa! He ganado un viaje a Tenerife para dos personas en un concurso de microcuentos.
-Ya no es una sorpresa ¿no será un camelo, estás segura de que has participado, no será por Internet? Sabes que no me fío de esas cosas, al final seguro que hay que pagar algo.
-Es un todo incluido, el concurso era por Internet y claro que participé. Eres mi aguafiestas preferido.
-No te enfades cariño ¿Cuándo nos vamos?
-Me voy a finales de noviembre, pero con el semifinalista. Esa era la sorpresa.
EL PRIMER VIAJE
Eloy Serrano Barroso
Eva odiaba la infinita tranquilidad del Paraíso. De naturaleza inquieta, quizá por haber nacido retorcidamente de una costilla de Adán, sus sueños se poblaron de lugares extraños. Y buscó la complicidad del hombre: “Escapemos, porque Éste no nos dejará marchar por las buenas”. Pero como la única respuesta de Adán era esa sonrisa boba que a ella tanto enervaba, se lanzó a comer la manzana prohibida. Luego, satisfecha con el resultado de su artimaña, mientras se alejaban del Paraíso, Eva se lamentó: “…aunque apañados estamos, Adán, contigo y con este simple que tenemos por Dios”.
LAS DAGAS DE SOLIMAN
Eugenio Lasarte
Acababa de llegar a Estambul , merced a aquella oferta Todo incluido.
Mis pasos me llevaron hasta El Kapali Çarsi, llamado Gran Bazar. Un anciano comerciante requirió mi atención para ofrecerme una mercancía muy especial: la Daga Perdida de Soliman. La pieza era única y la contraprestación requerida muy razonable. Una ganga, vamos.
Cerramos la transacción y salí sigiloso de aquella trastienda con mi valiosa adquisición. Para mi sorpresa, minutos después otro mercader igualmente anciano me ofreció una segunda Daga de Soliman, igualmente perdida y recubierta de preciosos zafiros, y a un precio aún más irrisorio.
Definitivamente, era mi día de suerte.
(SIN TÍTULO)
Eduardo Cruz Acillona
Después de varios intentos de disuasión por mi parte, él pretendió zanjar la discusión con un “Nadie es perfecto”…
No me quedó más remedio que hundir la lancha.
Sólo cuando el agua empezaba a visitar los recovecos más íntimos de mis pulmones, recordé que no sabía nadar.
Él me arrastró hasta la orilla y allí, sobre la arena de la playa, me hizo el boca a boca.
Cuando recobré el sentido y el aliento, no pude decir otra cosa que “Vale, tú ganas. Pero que no se enteren los guionistas”…
EL REGRESO DE VACACIONES DE LA FAMILIA MORALES
Andrés Hernán Gil von der Walde
-Deprisa niños, papá está esperando abajo y sabéis que se pone de mal humor. Vosotros iréis en el coche del tío Luis.
-¿Por qué?
-No cabemos todos.
-No es su coche, papá no tiene un Mercedes.
-¡Calla niña!
-Síguenos Luis.
-¿Por qué no lo adelantamos?
-¡Calla niño!
-Tío por aquí no se va a casa –entrando en el cementerio sur de Madrid.
-¿Qué te apuestas a que el muerto que va en el Mercedes es papá?
-Un helado, seguro que papá es el que conduce. Por eso nunca nos ha dicho donde trabaja.
IN EXTREMIS
Esther Zorrozua
Se murió sin haber cumplido su sueño de volar. El coche fúnebre rodaba lustroso por la A8, camino del cementerio, cuando algo grande oscureció el sol. Un enorme globo aerostático, patrocinado por una conocida marca de bebidas, perdía gas y se precipitaba peligrosamente sobre el vehículo mortuorio hasta enredar las eslingas entre los remaches de la carrocería. Todo anunciaba una catástrofe.
Pero inesperadamente el globo inició un glorioso remonte con su carga luctuosa, haciéndose cada vez más pequeño hasta desaparecer por encima de las nubes. Había valido la pena esperar un poco para cumplir aquel último deseo.
